
La Manresa ignaciana
Manresa, la ciudad cuna de la orden jesuita
Ilustración del Cardener
El paso de San Ignacio por Manresa tiene un hito fundamental en el episodio que vivió frente al río Cardener. Allí tuvo una visión, a la que se ha denominado la "ilustración del Cardener". San Ignacio decía en su autobiografía: "Y mientras estaba allí sentado, se le empiezan a abrir los ojos del entendimiento. No es que viera alguna visión, sino que entendía y conocía muchas cosas con una iluminación tan grande que todas las cosas le parecían nuevas ".
Manresa ejerció un papel importantísimo en la configuración del pensamiento y la acción de Ignacio, lo que ha sido reconocido por la Compañía de Jesús, que ha adoptado los topónimos de Manresa y Cardener para dar nombre a una multitud de instalaciones, equipamientos y programas vinculados a esta orden religiosa, presente en todo el mundo. La Manresa ignaciana la constituyen todos los espacios y elementos patrimoniales que forman parte de legado de Ignacio a su paso por la ciudad en 1522. Se incluyen tanto los lugares que conoció el Santo durante su estancia como los que se erigieron en su memoria.
Cueva de San Ignacio
La Cueva de San Ignacio forma parte del paisaje manresano. En esta cueva, construida entre los siglos XVII y XVIII, el Santo, Ignacio de Loyola, se retiró para meditar y escribir sus Ejercicios Espirituales.
Museo Comarcal (antiguo colegio de San Ignacio)
El ayuntamiento de Manresa inauguró en el año 1896 el primer museo municipal, que ha ido creciendo a lo largo de los años, de acuerdo con las vicisitudes de la historia de la ciudad. Desde 1977 lleva el nombre de Museo Comarcal de Manresa. De temática pluridisciplinar, las colecciones que se exponen se centran en el arte y la historia de Manresa, la comarca del Bages y de Cataluña.
Capilla del Rapto
Situada en el antiguo Hospital de Santa Lucía, derruido durante la Guerra Civil, esta capilla recuerda uno de los milagros protagonizados por San Ignacio de Loyola: un rapto espiritual donde permaneció inmóvil durante ocho días.
Casa Canyelles
En los primeros tiempos de su estancia en Manresa, durante unos días, Ignacio de Loyola se estableció en los bajos de la casa que había en este lugar de la calle de Sobrerroca (actual Calle Sobrerroca, 30), después de alojarse en el hospital de Santa Lucía.
Pozo de la Gallina
En la Calle Sobrerroca encontramos un pozo que, según cuenta la leyenda, un buen día cayó una gallina que una niña, Inés, estaba cuidando. La gallina era de su madrastra e, Inés, que le tenía mucho miedo, pidió a San Ignacio que le sacara la gallina viva del pozo y así sucedió.
Centro de Interpretación de la calle del Balç
Emplazado en las dependencias de un antiguo casal, el centro de interpretación ofrece un montaje con recursos multimedia que pone en valor un conjunto patrimonial único y, al mismo tiempo, permite descubrir cómo era la Manresa del siglo XIV.
Basílica de la Seu
La Seu de Manresa es el principal monumento manresano. La iglesia gótica que hoy podemos contemplar fue diseñada por Berenguer de Montagut, que también proyectó obras tan importantes como Santa María del Mar de Barcelona.
Capilla de "Sant Ignasi Malalt"
Edificio reconocido como Bien Cultural de Interés Local profundamente rehabilitado en 2015 en el marco de la campaña del Ayuntamiento de Manresa para la recuperación y puesta en valor de todos aquellos emplazamientos de la ciudad con los que San Ignacio de Loyola tuvo relación, con motivo del 500 aniversario de la estancia de San Ignacio en Manresa, que se celebrará en 2022.
Albergue del Carmen (antiguo convento e iglesia del Carmen)
En la Plaça del Milcentenari, junto a la iglesia del Carmen, encontramos los restos del antiguo claustro del convento de los monjes carmelitas. Desde el siglo XIX y hasta 1965, este convento fue un cuartel.
Casa Amigant
Los Amigant fueron una poderosa familia en la Manresa que conoció Ignacio de Loyola. El futuro santo mantuvo siempre contacto con el matrimonio formado por Andreu Amigant y Ángela Seguí, a los que agradeció la acogida que le dispensaron.
Plaza de Sant Domènec (antiguo convento de los Predicadores)
La plaza de Sant Domènec es el centro de la Manresa moderna, surgida a partir del ensanche. Esta plaza, remodelada hace pocos años, se urbanizó en 1936, momento en que se derribó la iglesia de San Pedro Mártir.
Torre de Santa Caterina
La Torre de Santa Catalina, de base cilíndrica, se levantó en el cerro homónimo en 1836, con motivo de las guerras entre carlistas e isabelinos, casi coincidiendo con la ampliación del castillo de Puigterra, hoy totalmente desaparecido.
El Cardener y el Puente Viejo
El Pont Vell atraviesa el río Cardener por la entrada suroeste de Manresa. De origen romano, el actual se trata de una reconstrucción fiel del puente medieval que data del siglo XII del que se conservan las bases de los arcos centrales.
Cruz y capilla de la Guía
Inicialmente estaba situada cerca del Puente Viejo, junto a la antigua capilla de la Guía. La cruz, originaria del siglo XVI, fue destruida y reconstruida varias veces.
Cruz de Beuys
"Manresa Hbf", 1994, homenaje a Joseph Beuys y a Ignacio de Loyola. Cruz del escultor danés Björn Norgaard, que formó parte de acción artística Manresa Hauptbanhhof [Manresa estación central], realizada con el compositor Henning Christiansen.
Ermita de Sant Marc
La Ermita de Sant Marc, ubicada en la entrada sur de Manresa justo al lado del Puente Viejo, es de estilo gótico. Años atrás había tenido en su interior el retablo de San Marcos y San Aniano, pintado por Arnau Bassa y que actualmente se conserva en la Basílica de la Seu.
Cruz del Tort
Originaria del siglo XIV, fue unos de los lugares donde San Ignacio se detenía a menudo a orar.
Pozo de la Luz
El Pou de Llum, instalado por Fernando Prats en 2008, incluye una perforación de 15 metros, símbolo de la conexión entre diferentes puntos de la Tierra a través de la experiencia mística.
Ermita de Sant Pau y depósito de agua
Construida en 1308, bajo la advocación de San Marcos y Santa Bárbara. En 1412 fue cedida a unos ermitaños de Montserrat, que la pusieron bajo la advocación de San Pablo. En el siglo XV, en establecerse monjes de Valldaura, se convirtió en priorato cisterciense.
Convento de Santa Clara
Convento de origen medieval, ocupado por una comunidad de monjas clarisas. En el siglo XVII, residían monjas dominicas de clausura. En 1904, el arquitecto Alexandre Soler i March proyectó la ampliación del convento y diseñó una nueva estructura para la fachada de poniente de estilo claramente modernista.
Cruz de la Culla
Se encuentra cerca del Mas de la Culla, documentada desde 1009. Situada al pie del antiguo camino real, marcaba la entrada a la ciudad llegando desde Barcelona.
Santuario de la Salud (Viladordis)
La iglesia de Santa María de la Salud fue construida extramuros en el siglo X.
Aparte de los itinerarios -pensados para que el visitante pueda recorrerlos sin necesitar un guía-, la Oficina de Turismo de Manresa ofrece un amplio abanico de visitas guiadas. Más información en la Oficina de Turismo de Manresa.

